Prestación por desempleo vs Límite del 75% del Salario Mínimo Interprofesional

El artículo 215 de la Ley General de la Seguridad Social (Real Decreto Legislativo 1/1994 de 20 de junio) establece un límite para la obtención del subsidio de desempleo: la carencia de rentas de cualquier naturaleza que superen, en cómputo mensual, el 75% del Salario Mínimo Interprofesional. En la práctica supone un impedimento que tiene una doble vertiente:  la denegación directa por parte de la Administración el momento de solicitar la prestación, o bien (y mucho más peligrosa) la reclamación posterior de las prestaciones por desempleo cobradas. Pero, ¿cómo se valora dentro del límite legal la existencia de cargas familiares? ¿cómo se acreditan los rendimientos del capital mobiliario a mitad del ejercicio fiscal a los efectos de solicitud de la prestación?

Cargas familiares y límite del 75% del SMI

Pese al criterio que en ocasiones aplica el Servicio Público de Empleo Estatal, no se pueden valorar las rentas que percibe la totalidad de la unidad familiar cuando uno de sus componentes solicita la prestación por desempleo: se han de valorar únicamente las condiciones económicas del solicitante. En este sentido es interesante la reciente Sentencia de la Sala de lo Social (sección 1ª) del Tribunal Supremo de 2 de diciembre de 2014, que establece en su FJ 2º:

“Cuando el art. 215.1.1 de la LGSS establece el límite de rentas del 75% del salario mínimo interprofesional se está refiriendo exclusivamente a los ingresos del solicitante del subsidio, no a los de la esposa u otros miembros de la unidad familiar. El número de miembros de ésta y el nivel de ingresos de la familia, tiene incidencia para el requisito de «responsabilidades familiares» del artículo 215.2 de la LGSS que aquí no se debate y en el que sí se computan los ingresos de todos los que integran la unidad familiar.”

Es decir, la valoración de los ingresos de la unidad familiar sólo se ha de realizar una vez superado el primer requisito relativo al solicitante de la prestación. Se establece por tanto en el cómputo de los rendimientos una doble comprobación:

  1. ¿Dispone el solicitante de la prestación por desempleo de rentas propias de cualquier naturaleza que superen el 75% del Salario Mínimo Interprofesional?
  2. Una vez superado este primer requisito de forma afirmativa: ¿Qué cargas familiares tiene la unidad familiar del solicitante y cuáles son los ingresos totales de la unidad familiar? Si el resultado de dividir los ingresos de la unidad familiar por cada uno de los miembros que la componen es inferior al 75% del SMI, se cumplen los requisitos relativos a la obtención de la prestación.

Acreditación de los rendimientos del capital mobiliario en el momento de solicitar la prestación

Cuando se han de computar los ingresos de la unidad familiar derivados del capital mobiliario, no se puede conocer la totalidad de los mismos hasta la finalización del ejercicio fiscal, que obviamente no tiene porqué coincidir con el momento de solicitud de la prestación. Sin embargo, al existir la obligación de declarar la existencia de los mismos, la Administración no puede acogerse para el cálculo de los mismos a los datos del último ejercicio fiscal. El solicitante puede (y debe) acreditarlos en el momento oportuno: en esta línea argumental el Tribunal Supremo se expresa en Sentencia de 28 de octubre de 2014.

Alex de Roa

Abogado Colegiado ICASBD 2.498

alexderoa.wordpress.com

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